"Con franqueza, ¿Qué es lo que se me pregunta?, ¿Si pienso antes de clasificar?, ¿si clasifico antes de pensar?, ¿Cómo clasifico aquello que pienso?, ¿Cómo pienso cuando quiero clasificar?... Cuan tentador es el afán de distribuir el mundo entero según un código único: una ley universal regiriría el conjunto de los fenómenos: dos hemisferios, cinco continentes, masculino y femenino, animal y vegetal, singular plural, derecha izquierda, cuatro estaciones, cinco sentidos, cinco vocales, siete días, doce meses, veintinueve letras.
Lamentablemente no funciona, nunca funcionó, nunca funcionará. Lo cual no impedirá que durante mucho tiempo sigamos clasificando los animales por su número impar de dedos o por sus cuernos.
(Georges Perec: Pensar, clasificar).
Homenaje a Ramón Buenaventura
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Tánger paraíso, el poema que Ramón Buenaventura lee a partir del minuto 76,
me ha hecho feliz, porque la ficción dice a veces más verdad que la verdad
mism...
Hace 5 días
