21 abril 2014

HISTORIA DE LA FILOSOFIA 2º BACH, ORTEGA

Comentario de "La doctrina del punto de vista":

Ortega empieza dejando claro en el texto ("La doctrina del punto de vista", capítulo  X de su libro El tema de nuestro tiempo) que no hay que dejarlo todo a la vida ni todo a la cultura (o sea, que ni somos exclusivamente biología ni somos exclusivamente sociedad e historia; Ortega niega estos extremismos). Que se debe efectuar una integración de ambas, huyendo de los extremos. Cada una tienes sus derechos, la cultura y la vida. Con la primera nos referimos a aquellos valores que deben servir objetivamente (las ideas de la ciencia, las leyes o normas que han de regir a los seres humanos, etc.; debemos recordar las Ideas platónicas para tener una imagen de lo que significa objetividad en este ámbito); mientras que con el término vida queremos señalar que no puede haber nada que valga, ninguna idea, creencia, moral, etc. que no tengan su base última en la vida de alguien, una persona particular o un pueblo.

Debemos tener en cuenta, con respecto a lo último que se acaba de decir en el párrafo anterior, que cuando Ortega escribe la palabra “vida” no se está refiriendo a la vida meramente biológica, orgánica, que también se refiere a ella, sino básica y radicalmente al cúmulo de circunstancias que envuelven o ambientan la historia de los pueblos y las biografías de los individuos; y a lo que estos mismos individuos, pueblos, épocas, etc. proyectan libremente. Recordemos: Ortega sostiene que “yo soy yo y mi circunstancia”. La vida  significa aventura, libertad, riesgo, proyectos, etc. Hacerse cargo de las situaciones y las circunstancias, porque no queda más remedio. O sea, que somos libres porque nos vemos obligados a serlo: no hay ningún método, cartesiano o platónico, que nos dé seguridad y nos evite a nosotros el trabajo de ponernos en marcha. La vida humana, la de los individuos y la de los pueblos, consiste en un "quehacer", en una tarea ineludible.

Volvamos a los términos principales, la "cultura" y la "vida":

Con el término “cultura” podemos pensar, ya lo hemos apuntado más arriba, en las ciencias, en las artes, en la moral, etc. Pero si hubiera un ámbito fundamental, un sitio o escenario figurado donde explicar lo que significa la palabra “cultura” ( y recordemos que cultura significa originalmente cultivo; y por extensión formación de los individuos humanos; un terreno es inculto si no se cultiva, una mente también), ese sitio está en el problema del conocimiento. El problema del conocimiento filosófico, científico. Esto es: en el ámbito de los productos de nuestro uso de la mente, la inteligencia, la razón... Como queramos determinar a lo que en nosotros piensa. (Platón hablaba de "dianoia" y "nous"; Descartes de "raison" o bona mens)

Entonces, sobre el problema del conocimiento, Ortega enfoca dos posturas diametralmente opuestas, en principio (siempre nos referimos al texto analizado):

a) El racionalismo (pensemos en Platón y en Descartes), filosofía para la cual se puede acceder al conocimiento pleno de la realidad. Nuestra mente sería como un espacio transparente al cual llegaría la realidad tal y como ésta es. Como si esto sucediera a través de un cristal que lo dejara pasar todo; y que ninguna idea se nos escapara si ejercitamos bien la mente, si procedemos con método.

b) El relativismo, para el cual la vida de cada cual introduce deformaciones en la realidad. Esto es, que la realidad es diferente, y en último lugar produce ideas incompatibles, según los diferentes sujetos que conocen esa realidad: individuos, pueblos, épocas. Finalmente: que como los puntos de vista producen realidades diferentes... pues habrá que pensar que la realidad no existe... de tan contradictorias, incompatibles, inintegrables que llegan a ser las distintas perspectivas obtenidas por sujetos individuales, por pueblos y épocas diferentes.

Sostiene Ortega que ni un extremo ni el otro: ni la transparencia de la mente racionalista que conoce las verdades evidentes si emplea bien el método (Descartes y sus reglas) ni las deformaciones que dice el relativismo. Porque lo que hay son justamente puntos de vista diferentes, perspectivas diferentes de la realidad, según las personas y las culturas, según las épocas y los pueblos...

Entonces, porque un individuo tenga un punto de vista sobre el mundo, y que ese punto de vista sea diferente de otros, eso no significa que los dos sean falsos, y tampoco tiene por qué serlo necesariamente alguno de ellos. Lo único que pasa es que ningún punto de vista, ninguna perspectiva, es la verdad con mayúsculas, entera y absoluta. Esto es: que no somos un Dios omnisciente que lo sabe todo, que conoce la verdad acerca de la realidad absolutamente, sin fallos o errores ningunos. Tenemos verdades con minúsculas, según los puntos de vista diferentes; esto es, según las distintas concepciones que vamos obteniendo en nuestras vidas y en nuestra historia. Lo que procede entonces e efectuar es una integración, como una suma o articulación de esas verdades parciales, de esas verdades particulares y como escritas con minúscula. Sería como intentar unir las muy distintas vidas y subjetividades, para ver de obtener así una aproximación a la objetividad. Porque la objetividad absoluta, arquetípica, platónica, nunca la vamos a poder obtener.

Ortega compara el conocimiento con la visión de un paisaje (cada filósofo posee sus tipos de metáforas; recuerda el carácter de cada una de ellas en Platón, Descartes, en Kant o en Nietzsche): de la misma manera que dos hombres pueden ver el paisaje (un "mismo" paisaje, si esto se pudiera decir) desde dos puntos de vista o localizaciones diferentes, y no se puede decir que la visión de uno sea la verdadera y la del otro falsa, sino que las dos son verdaderas, en parte- de esa misma manera el conocimiento de la realidad (obtenido a través de la filosofía, de la ciencia) se compone de a partir de un tejido o entrelazado obtenido con puntos de vista diferentes, los cuales se deben integrar (unir, ensamblar) para darle forma a la realidad, a nuestro conocimiento de la realidad. Así que Ortega puede sostener que "La perspectiva es uno de los componentes de la realidad. Lejos de ser su deformación es su organización". O sea, ni racionalismo absoluto ni relativismo o subjetivismo absoluto. Los puntos de vista absolutos (aunque sabemos que no existen, que todo punto de vista es relativo a algo: mente o cultura) son excluyentes, mientras que la filosofía de Ortega pretende ser incluyente.

Entonces, para seguir con esta argumentación, la individualidad de cada sujeto, de cada pueblo, de cada época y cultura, es un ingrediente básico en el conocimiento que ese sujeto posee. Repetimos: solamente se tienen puntos de vista localizados sobre la realidad, en función de las circunstancias, de las ideas y creencias, de los valores que en cada época sirven. Pensar otra cosa es ilusorio, fantasioso. Es ilusorio pensar que hay un sujeto puro, una razón pura que con su método (sobre todo matemático; recordemos que Platón y Descartes privilegian la matemática, que la disponen como un espejo ideal por el que la filosofía tiene que pasar, como un modelo al cual mirar e imitar) sea capaz de llegar a conocer todas las verdades, y de la misma manera. Esa ha sido la tentación y la creencia de los filósofos racionalistas, de Platón en adelante: se pensaban que la realidad se iba a ajustar como un guante a su inteligencia particular, porque esta inteligencia particular se les ofrecía como capacitada para ser enteramente objetiva.

Ortega sostiene que es una utopía (algo que no tiene lugar, que es lo que originalmente significa la palabra "utopía") imaginarse que la ciencia y la filosofía se adquieran aparte de las circunstancias, de las perspectivas, de los puntos de vista de la vida. "Cada vida es un punto de vista sobre el universo"- escribe Ortega. Dicho de otra forma: que la realidad, el mundo, poseen una dimensión vital, una historia, que son perspectivísticas, basadas en los puntos de vista individuales y localizados, situados en marcos biográficos, geográficos, culturales, históricos. Lo fantástico sería creer que todos los individuos de todas las épocas conocen de lo mismo y de la misma manera; que todos, siguiendo el mismo método matematizante, platónico o cartesiano, iban a llegar a conocer el mismo mundo inteligible (Bien, belleza, justicia), o las mismas realidades que conoce Descartes (Alma, Dios, Cuerpos).

En esa fantasía recién mencionada se ha basado toda la filosofía pretérita, sostiene Ortega. También Nietzsche hablaba (en su libro El crepúsculo de los ídolos) de los errores de los filósofos: inventores de conceptos, sacerdotes, odiadores de la vida, de los sentidos y del cuerpo- capaces solamente de fabricarse telarañas de ideas, momias conceptuales, por odio y resentimiento a una vida, a la altura de la cual no sabían estar, incapaces muchas veces de enseñorearse de sus propias pasiones. Los filósofos, adoradores de los ídolos de la razón, según Nietzsche, no soportan el devenir, el cambio, la historia. La filosofía consiste en debilidad y rencor, sostendrá Nietzsche.

La verdad es que Ortega no mantiene una idea muy diferente. Porque Ortega se basa, sustenta su filosofía, en la vida como una realidad radical, de raíz, y la vida consiste en tiempo, en cambios, en historia y en biografía. Lo que pasa es que Ortega no llega a ser tan radical, valga la palabra, tan extremista como se manifiesta Nietzsche. Este filósofo alemán consideraba que había que sacar el martillo y dirigirlo a destrozar los "ídolos", las ideas con las que los filósofos habían envenenado la vida. Mientras que Ortega se pronuncia por, defiende la existencia de una razón vital, de una razón, una inteligencia, orientada a los valores de la vida; anclada la cultura e historia del hombre y sus valores objetivos en lo que la vida tiene de dimensión constituyente.

Hasta el concepto de Dios, que para Nietzsche era el resumen de todos los conceptos inventados por la razón de los filósofos (y por eso podía escribir "Dios ha muerto", como expresión sintética de la falta de significado de todos y cada unos de los conceptos de la filosofía anterior), tiene su lugar en la filosofía de Ortega, en la síntesis que hace Ortega entre racionalismo y vitalismo, entre conocimiento y vida. El lugar que el concepto de Dios posee en Ortega es especial, por supuesto: no se trata del Dios de los creyentes, es evidente, ni siquiera se trata de la Res Infinita de Descartes (que es un Dios para filósofos, no muy diferente en su Perfección del impersonal Bien platónico).

No es otra cosa el Dios de Ortega que un símbolo: el símbolo de la integración o suma de todos los puntos de vista. De forma que Dios podrá ser infinito, pero no como en Descartes, que lo era porque yo no había podido crear su concepto (a causa de que Dios es perfecto y yo no, que para empezar me reconozco meramente contingente). Dios, en Ortega, será infinito en el sentido de la suma, articulación o integración de todas las perspectivas posibles que los hombres pueden obtener en su conocimiento filosófico y científico de la realidad. Será, por así decirlo, igual de infinito o radical que lo es la vida.

01 abril 2014

HISTORIA DE LA FILOSOFIA, RELACION ENTRE MARX Y LOCKE

Se puede contrastar lo que sostienen Karl Marx y el teórico del liberalismo inglés John Locke, en torno al tema de la relación del ser humano con la naturaleza y a cómo surge la vida social desde el estado de naturaleza, desde la condición viviente de los seres humanos.
La respuesta que uno y otro pensador dan a estas cuestiones constituyen la razón de que su tratamiento del trabajo, y en general, de la actividad económica, parezcan diametralmente opuestas. Así, Locke puede ser concebido como uno de los autores fundacionales del liberalismo económico, anticipándose a los clásicos de esta doctrina del siglo XVIII y el XIX, encabezados por Adam Smith y David Ricardo. Por su parte, Marx es el máximo defensor del comunismo, del socialismo científico, y con su persona e ideas inspirará los movimientos revolucionarios de izquierda del siglo XX.
John Locke se nos presenta como un teórico del contrato social. (Thomas Hobbes, defensor del absolutismo, y Jean jacques Rousseau son los otros autores modernos que recogen esta imagen del contrato fundador de sociedades.) Locke entiende que la vida en sociedad, así como la organización de los sistemas políticos de los Estados, se originan cuando los seres humanos efectúan un acuerdo o pacto para abandonar el estado "de naturaleza" en el que se mantienen y entrar en un estado de civilización. Ese contrato o acuerdo implica una renuncia a las condiciones de la situación natural, no civilizada, de libertad e igualdad. Pero con el fin de que esos mismos derechos básicos y naturales a la libertad, a la felicidad y a los beneficios del trabajo, se puedan desplegar o gestionar mejor, evitándose los conflictos que eventualmente pueden originarse en un estado "de naturaleza" cuando no están rectificados por las leyes políticas.
En resumen, que los seres humanos, libres por naturaleza, acuerdan libremente establecer un contrato para formar un gobierno liberal (con división de poderes entre el legislativo y el ejecutivo) que garantizará mejor el desempeño de la libertad, la búsqueda de la felicidad individual y la prosperidad económica que emana del trabajo. Recordemos como de paso que John Locke será uno de los filósofos fundamentales para la Constitución norteamericana. Es verdad que el Estado que surge de la doctrina liberal de John Locke no es una democracia tal y como reconocemos que debe ser para poder calificarla de tal. En primer lugar no hay un sufragio universal que otorgue derechos de ciudadanía a todos/as y cada uno/a. Se trata de una sociedad de propietarios en libre concurrencia en el mercado. La propiedad privada, las posesiones, representan la condición legitimante de los derechos políticos del ciudadano, en John Locke.
No podría ser una democracia tal y como conocemos que debe ser. No puede serlo, nos avisará Marx, porque esa doctrina del liberalismo político y económico es una falsedad, una construcción intelectual ideológica. Que nos engaña acerca de la verdadera realidad de la sociedad y de la infraestructura económica que cimenta la sociedad. los seres humanos, dice Marx, no establecen entre ellos un contrato libre para organizar mejor una economía natural y optimizar la asignación y distribución de los recursos. También para Marx, ciertamente, la vinculación del ser humano con la naturaleza ocupa un lugar principal a lo largo de su pensamiento. Los seres humanos se relacionan activamente con la naturaleza, transformándola con su trabajo, y transformándose ellos a su vez. Marx no se hace ilusiones de que la humanidad pueda haya vivido armoniosamente en la naturaleza, en un paraíso sin esfuerzo.
Ocurre que para Karl Marx la economía posee raíces históricas, y va cobrando diferentes formas a lo largo de las épocas: esclavismo, feudalismo, capitalismo... Cada uno de esos sistemas con sus propias características, leyes y relaciones sociales correspondientes. Por eso, las leyes de la economía no son como las otras leyes científicas, no son leyes naturales sino leyes históricas, dependientes del modo de producción económico correspondiente. Lo importantes es que cada sistema económico o modo de producción contiene en sí mismo los gérmenes de su disolución, que lo mueven y lo cambian las contradicciones que lo habitan. Esa dialéctica o conflicto representa el motor de la historia humana.
En el caso del capitalismo, la contradicción interna se da entre la burguesía propietaria del capital y el proletariado trabajador. Un contrato libre, contra lo que puedan pensar autores liberales como Locke, entre capitalistas y proletarios representa un sarcasmo nada más. Y la política que se basa en ese contrato, no es para Marx otra cosa que una legitimación (justificación ideológica) del régimen de la propiedad privada, una defensa del extrañamiento. La única armonía posible, entre los seres humanos y la naturaleza, el humanismo y el naturalismo a la vez, no puede estar en la antehistoria (el estado de naturaleza de Locke podía dar pie a creer esto) sino en la posthistoria o historia al fin realizada, en el comunismo que anula el régimen de la propiedad privada defendido por el liberalismo político y económico.

24 marzo 2014

HISTORIA DE LA FILOSOFIA 2º BACH, PARA EL EXAMEN DE MARX

En el examen habrá que redactar las siguientes cuestiones:

1º Vocabulario (cuatro o cinco líneas; dos puntos)

2º Síntesis y explicación de la filosofía marxista, con los siguientes aspectos:
Trabajo y capital
Alienación o extrañamiento
Superación de la alienación, llegada del comunismo
Infraestructura y superestructura
La utopía marxista
(Mínimo un folio por las dos caras, cinco puntos)

3º Relación con otro autor. Lo más sencillo es con Platón o Kant, elaborando los siguientes puntos: 

-Para Platón: mito de la caverna resumido con sus interpretaciones; la teoría de las ideas muy breve, en no más de diez líneas; las partes del estado platónico; los regímenes políticos según Platón. Un folio estaría bien. 
-También se puede hacer la relación con Kant, ciñéndote a los puntos que entraban en el examen del texto de Kant, o con quien se considere oportuno, siempre que exista justificación. Un folio estaría bien. 
(Tres puntos)

Nota: si se efectúa la relación con Platón/Kant se puede empezar con un párrafo como el siguiente:

 Es posible establecer una relación de semejanza entre el planteamiento marxista en torno a la vida alienada en el modo de producción capitalista y el planteamiento político de Platón, en la Antigüedad, tomando como imagen señalada lo que escribe el filósofo griego acerca de los prisioneros de la caverna / el planteamiento moderno de Kant acerca de la ilustración y la minoría de edad.

23 marzo 2014

Historia de la filosofía, 2do de Bach, Marx ( continuación del comentario)

Infraestructura y superestructura
La propiedad privada y el sistema económico que expresa, el capitalismo,  es la vida real del hombre en su forma material y sensible. La enajenación de la vida humana corresponde a esta situación económica. Marx utiliza los términos infraestructura y superestructura para explicar la relación que hay entre la base económica de una sociedad, su infraestructura material de fuerzas productivas y relaciones de producción, por un lado, y la superestructura ideológica, política, cultural, etc., por otra. La religión, la familia, la política estatal, el derecho, la moral, el arte y las ciencias reflejan en cierto modo el modo de producción económico de una sociedad.
En relación con lo anterior, hay que decir que Marx señala que la conciencia y la razón del ser humano, aquello en lo que tradicionalmente la religión y la filosofía han cifrado la realidad del ser humano (animal racional, homo sapiens), están socialmente mediadas. Es decir, la conciencia y la realidad individual de una persona en concreto deben explicarse atendiendo a la realidad social del ser humano, al hecho de que los seres humanos entran en relación unos con otros, en el trabajo y en la comunidad. La historia va registrando los diversos modos de estas sociedades humanas. Así, el sistema filosófico de Marx es un materialismo histórico: porque la base económica, material, la infraestructura va determinando las diversas formas sociales en la historia y la realidad de los individuos concretos en ellas. Y por supuesto, la cultura, la política, las ideas o ideologías: la superestructura.
La utopía marxista
La evolución social, el desarrollo de los conflictos sociales que sumando contradicciones hacen estallar las infraestructuras económicas, o sea las bases materiales de una sociedad de clases ( como es el capitalismo con su separación radical entre la burguesía propietaria y el proletariado trabajador).   Ello supone, ya está dicho, la superación de la propiedad privada, la desaparición de un régimen económico y de vida que aliena a las personas y su actividad, despojándolas de sus mejores cualidades y entregándoles a cambios ilusiones falsas. Entre esas ilusiones está la ideología religiosa, una droga, un opio que adormece a los individuos y les consuela. On otra vida para resarcirles de las explotaciones del presenté. Aunque para Marx también la filosofía era una ideología que contribuía a justificar el sistema social y económico que existía. Por supuesto que la economía clásica también era un instrumento de justificación del capitalismo de la revolución industrial, el principal. En relación con esto, Marx señaló que la filosofía se había limitado a interpretar el mundo, a ser una mera teoría o mirada conceptual sobre el mundo, y que había llegado el momento de transformarlo. Había que volver la filosofía cabeza abajo, asentar las ideas en las bases materiales que las condicionan. No es la conciencia la que determina la realidad social, sino que ocurre al contrario: es la realidad social la que determina, la que explica la conciencia y sus ideas.
Esto es, hay una intención liberadora, emancipadora, utópica en el pensamiento marxista. Se trata de acabar con la vida alienada del hombre, con una existencia humana a la que se ha despojado de las mejores cualidades naturales y sociales. A la vez que se alcanza la libertad en la actividad que más realiza al hombre, es su misma naturaleza de ser sensible, corporal, la que se recupera o restituye. Un trabajo no alienante, que sitúe al objeto producido como espejo de la esencia del ser humano, y ya no más como algo extraño, enemigo y esclavizador, se corresponde con una existencia vital concreta que ya no se basa en consuelos religiosos, sino que devuelve a todos los sentidos del hombre sus derechos. Todo este resultado utópico es humanismo y naturalismo a la vez, pero no es un socialismo utópico, sino que pretende ser un materialismo científico basado en el conocimiento de las leyes evolutivas de la ciencia económica, en su desarrollo histórico.

21 marzo 2014

Historia de la filosofía, 2do de Bach, Texto de Marx, un esquema-resumen explicativo

Trabajo y capital

La teoría de Marx acerca del trabajo (alienado, enajenado) ha de verse en el contexto de su crítica a la economía moderna capitalista y las patologías (desempleo, trabajo insalubre, enfermedad y accidentes, depauperación creciente de los trabajadores...) y conflictos sociales generados. Dicho de un modo más exacto, Marx une un concepto filosófico del trabajo como manifestación esencial de la actividad histórica y social de los seres humanos con un conocimiento de las obras clásicas de la economía y de la situación de explotación laboral de su época, la de la revolución industrial.

De resultas de las condiciones económicas, se llega a una degradación humana que para Marx es propia de las condiciones del capitalismo. En este modo de producción económica centrado en la propiedad privada, la separación entre quien posee el capital o esencia objetiva de la propiedad (la burguesía propietaria) y quien posee la fuerza de trabajo o esencia subjetiva de la propiedad (el proletariado) constituye el hecho fundamental de todo el funcionamiento de la sociedad. Del conflicto o contradicción entre las clases sociales trabajadoras y propietarias vendrá la superación del capitalismo, asediado por esos conflictos.

Ocurre finalmente, con todo esto, que los seres humanos son los verdaderos motores de la historia. No los dioses ni la razón, como quieren hacernos creer las ideologías teológicas y filosóficas. El ser humano es un sujeto activo de la evolución humana, aunque la emancipación resulta un proceso arduo (como también se observa con los prisioneros platónicos o los menores de edad kantianos.

Alienación o extrañamiento

El trabajo representa un factor fundamental de la historia y la sociedad humana, el modo en que los seres humanos transforman la naturaleza y evolucionan en sociedad.  El trabajo debe humanizar, Sin embargo, en las condiciones del capitalismo el trabajo es una actividad enajenada, extraña al hombre que la realiza. Sucede asi porque la actividad que realizan los trabajadores en el modo de producción capitalista deja de pertenecerles y enriquecerles a los mismos que trabajan. El trabajo del proletario sirve para engrosar el capital, a partir de la expropiación que la clase propietaria realiza sobre las plusvalías, que es el valor que se añade a la materia en bruto cuando se actúa sobre ella y se transforma en un objeto vendible. Pero es que hasta el trabajo mismo se transforma en un objeto vendible... por un mínimo para subsistir. En síntesis, los productos generados por el trabajo, la actividad misma del trabajador, se transforman en algo hostil y odioso, que no dan más que para degradar y "cosificar" las relaciones sociales de los seres humanos.

El trabajo en las condiciones del capitalismo representa lo más alejado del trabajo del artesano y del artista, que se pueden reconocer con orgullo en lo que hacen. Lo que no puede pasarle al trabajador fabril sujeto a la división del trabajo que fragmenta el objeto y embrutece al sujeto.

La alienación del trabajo y de sus condiciones se proyecta en alienación de la sociabilidad humana. En una degradación de la esencia genérica del ser humano, puesto que el ser humano es un ser social. En este contexto tiene gran importancia la alienación religiosa: esto es, el consuelo falso que otorgan al ser humano las creencias religiosas.

Se da la paradoja de que los seres humanos pueden acabar reconociendo su libertad y realización en las funciones más animales que poseen. Aunque estas también se pueden ver degradadas...

Superación de la alienación, llegada del comunismo

La crítica de Marx a la economía liberal clásica de Adam Smith y otros, que es la que sirve de fundamento ideológico a la economía real del capitalismo de su época, se realiza en función de unas intenciones de libertad, de emancipación de la humanidad de esas condiciones laborales explotadoras que la mantienen en la indigencia y en la indignidad. Ello requiere una subversión completa de las bases, de la infraestructura económica.

Esa utopía histórica, donde se realizará la esencia humana, donde podrán desplegarse todas las riquezas sociales y espirituales del ser humano, recibe el nombre de comunismo. Es una utopía porque representa un estado de perfección. Pero es una utopía que se basa en el conocimiento científico más riguroso de las leyes de la evolución de los modos de producción económicos. El que conoce Marx en su tiempo histórico es el modo de producción capitalista, y Marx sabe valorar el papel progresivo que la burguesía capitalista ha sabido realizar con respecto a economías anteriores como la burguesía... Pero como sugerimos al principio, también su tiempo pasará...

Ahora bien, el comunismo de Marx, por el hecho mismo de basarse en el conocimiento de la ciencia económica, no es un socialismo utópico meramente, con soluciones parciales y soñadoras, centradas en propuestas caprichosas para la industria o la agricultura. Marx distingue su concepto del comunismo de otros que le parecen insuficientes. Está un comunismo basto o grosero que se limita a una redistribución niveladora de la propiedad privada existente. La codicia o la envidia son los motores de este comunismo grosero, que llega a la infamia de proponer la comunidad de las mujeres, cosificándolas al extremo, y pervirtiendo con ello la misma condición humana. Tampoco sirve un comunismo meramente político, democrático, que revoluciona el Estado pero deja intocada la propiedad y el sistema económico existente.
El comunismo que propugna Marx es integrador, total, reconciliador  de las diferencias que existen en la humanidad: necesidad y libertad, biología y sociedad. Realiza a la vez la naturaleza y la humanidad maltratadas por la sociedad de clases del capitalismo. Es al mismo tiempo plenitud del naturalismo y de humanismo; de la vida y del trabajo.
...


18 marzo 2014

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA, 2do BACH, TEXTO DE MARX

Cuestiones para redactar del texto de los Manuscritos...

1. Relación entre capital y trabajo
2. Forma de superar el extrañamiento (alienación)
3. El comunismo grosero y la propiedad privada
4. La comunidad de mujeres y la prostitución
5. La envidia y la codicia
6. La relación del hombre con la mujer como relación natural del hombre con el hombre
7. El comunismo democrático
8. Comunismo como humanismo y naturalismo
9. Propiedad privada y alienación (vida enajenada). Tipos de alienación y elementos de la cultura
10. Religión y economía
11. Superación de la propiedad (comunismo) y realización del hombre, su esencia y su libertad
12. Hombre y sociedad: el arte y la ciencia
13. Conciencia y sociedad
...

07 marzo 2014

FILOSOFIA 1º BACH, PARA EL EXAMEN DEL TEMA 13: DEMOCRACIA MEDIATICA Y CIUDADANIA GLOBAL

Dos preguntas que se sortearán de entre el siguiente bloque de cuatro:
Democracia mediática, sociedad moderna y comunicación (páginas 248 y 249)
Los riesgos de la democracia mediática (pp. 251-252)
Ciudadanía global  (pagina 254 a 256)
Globalización y justicia (página 257 a 259)
Aparte, el alumno elegirá dos de las siguientes:
Medios de comunicación y poder político (p. 250)
Posibles efectos negativos sobre la opinión pública (p. 253)
Legalidad y legitimidad: derecho cosmopolita (p. 261)
Naturaleza simbólica de la ciudadanía cosmopolita (p. 262)
La universalidad cosmopolita (p. 263)
Una cara mínimo por pregunta. Me podéis ir pasando los resúmens para que los corrija. Los resúmenes por grupo se entregan después del examen, para anotarlos.

01 marzo 2014

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA, 2º BACHILLERATO, MARX, 2ª evaluación

El siguiente texto, el de Carlos Marx, de los Manuscritos de economía y filosofía.

Se facilitará el texto de C. Marx, algo complejo de leer en principio.

Como apoyo se facilitarán comentarios del profesor, de otras páginas y fotocopias.

Los términos del vocabulario se fijarán por anticipado: unos se elaborarán a partir de los materiales, y otros se dictarán.

La relación podrá efectuarse con autores ya dados. Lo más sencillo, con Platón y Kant. A partir del tópico de la liberación o emancipación: de la ignoranciaen Platón y Kant; de las servidumbres materiales, económicas, en Marx.

26 febrero 2014

Atrévete

http://encyclopaedia.herdereditorial.com/wiki/Volpi:Immanuel_Kant

IES JUAN RUBIO ORTIZ 13/14HISTORIA DE LA FILOSOFIA 2º BACH, EXAMEN DE KANT, QUÉ ES LA ILUSTRACIÓN?


Nombre y fecha:


De ahí que un público sólo pueda conseguir lentamente la ilustración. Mediante una revolución acaso se logre derrocar un despotismo personal y la opresión generada por la codicia o la ambición, pero nunca logrará establecer una auténtica reforma del modo de pensar; bien al contrario, tanto los nuevos prejuicios como los antiguos servirán de rienda para esa enorme muchedumbre sin pensamiento alguno. (Kant, Qué es ilustración?)

1º Vocabulario (cuatro o cinco líneas; dos puntos)

2º Síntesis y explicación de la filosofía kantiana, con los siguientes aspectos:

-Definición de Ilustración y causas de la minoría de edad (p. 19)
-Salida de la minoría de edad: libertad y razón (pp. 19-20)
-Uso público y uso privado de la razón (p. 20)
-Ejemplos (pp. 20-21)
-Época ilustrada, época de ilustración y siglo de Federico (p. 21)
-Conclusión: la religión y el sentido de la libertad en Kant (p. 22)
(Mínimo un folio por las dos caras, cinco puntos)


3º Relación con otro autor. Lo más sencillo es con Platón, elaborando los siguientes puntos: mito de la caverna resumido con sus interpretaciones; la teoría de las ideas muy breve, en no más de diez líneas; las partes del estado platónico; los regímenes políticos según Platón. Un folio estaría bien. También se puede hacer la relación con John Locke, o con quien se considere oportuno, siempre que exista justificación. (Tres puntos)Nota: si se efectúa la relación con Platón se puede empezar con un párrafo como el siguiente:
 Es posible establecer una relación de semejanza entre el planteamiento moderno de Kant acerca de la ilustración y la minoría de edad, y el planteamiento político de Platón, en la Antigüedad, tomando como imagen señalada lo que escribe el filósofo griego acerca de los prisioneros de la caverna.
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Por faltas -0, 2, hasta restar un punto.




23 febrero 2014

Historia de la filosofía 2do de Bachillerato

(Los fallos ortográficos y de tildes hay que atribuírselos únicamente al smartphone)

Os pongo un esquema, ni siquiera un resumen, de los aspectos que debéis tratar en cada una de las seis cuestiones.

Para la primera:

La ilustración consiste en un proceso de salida de una condición mental y moral que Kant denomina como minoría de edad. Mientras que la minoría de edad física de una persona no es achacable a ella... y ya se le pasará, no ocurre lo mismo con la minoria de edad en la que sigue estando buena parte de la humanidad por no usar su inteligencia en la dirección de su vida. Esa costumbre de no pensar se basa en dos vicios de carácter, que son la pereza y la cobardía. La virtud que recomienda Kant para salir de ese estado de postración mental y poder arribar a la ilustracion, consiste justo en lo contrario: en dejar de ser perezoso y ponerse en marcha: atrévete a pensar. Cuando uno mismo no se encarga de emplear su razón propia para regir su vida, entonces, escribe Kant con no poca ironía, están otros para dirigírsela desinteresadamente. Son los tutores, y no soy yo. Un tutor para nuestro filósofo,  es alguien que posee ascendiente o autoridad sobre los demás. Sobre su conciencia y sobre su conducta. Puede ser un médico que vigila la salud y la dieta de sus pacientes. Puede ser un sacerdote que cuida la salud espiritual y el alma de su rebaño.

Para la segunda:

Una situación tal, de autoabandono de una humanidad que teniendo la capacidad no ejercita su inteligencia, aunque grave no parece irreversible. Puede ser difícil salir, a causa de la costumbre y la comodidad de que otros hagan tu vida. También pueden cometerse errores cuando uno se guía por su iniciativa. Pero se sale, con esfuerzo y paciencia. Ese estado social e histórico (la minoría edad que afecta a buena parte de la especie humana) recuerda el caso de los ignorantes prisioneros de la caverna platónica, que conocen las sombras no más. Pero hay dos diferencias. En primer lugar, los destinatarios de la ilustración no se encuentran en una situación tan desesperada como la los encadenados de la caverna, porque los tutores (los que son salvables) de Kant,  a los que se encarga o conmina para que emancipen a la humanidad de sus prejuicios y la encaminen a la luz del saber, esos tutores se dirigen a un publico de lectores, es decir a una humanidad ya alfabetizada. En segundo lugar, a diferencia de lo que ocurría con el filósofo gobernante de Platón, que debía aplicar su teoria de las ideas plasmándola en la ciudad justa y utópica, los tutores kantianos no tienen una función política en principio (aunque pueden servir también a una mala política). Cumplen su misión emancipadora empleando su libertad de expresión en aquellos campos en los que son expertos. No son sabios generalistas a los que se pueda encargar la construcción de nueva planta de la arquitectura de la ciudad entera. Son los tutores unos especialistas en sus campos respectivos: la medicina, la religión, la hacienda, el ejército...

Para la tercera:

Los tutores han de poder expresarse libremente, haciendo uso público de su razon. Sin la libertad del sabio no hay ilustración posible. No hay difusión del espíritu de libertad. Kant considera que el poder politico de un monarca ilustrado, pero que pide obediencia a sus súbditos, no ha de sufrir menoscabo si permite esa libertad. Al contrario, porque puede ser muy beneficioso deshacerse de prejuicios que al cabo pueden revolverse contra quienes los difunden y se aprovechan de ellas y de la situación de entontecimiento en que mantienen a la sociedad.
La libertad que defiende Kant no es una libertad política absoluta que destrona al monarca. A la vez que defiende la bondad y conveniencia del uso publico de la razon, que es el que alguien experto en un determinado campo del saber puede desempeñar ante un público lector, Kant señala que se debe restringir la razón en su uso privado. Kant se refiere a los limites de expresión y de acción que se les marcan a los funcionarios que tienen encomendado un puesto. Aquí no cabe razonar sino obedecer cumpliendo con lo mandado. Lo mismo que no cabe la libertad de expresión con los impuestos que hay que pagar a la hacienda. Ahora bien, las mismas personas que en el uso privado de su razon deben limitarse a obedecer, una vez que ya no están cumpliendo con su función pueden exponer públicamente sus críticas. Que son constructivas en la medida en que pretenden reformar para mejor un orden establecido. No se trata de realizar una revolución politica, sino de que se obtenga una mejoría de la sociedad existente mediante la difusion del mencionado espiritu de libertad y saber.

Para la cuarta:

Oficiales del ejército, funcionarios de la hacienda, sacerdotes son ejemplos de personas en quienes queda clara la diferencia entre "uso privado" y limitado de la razón, que es cuando están desempeñando su función y ni pueden ni deben actuar libremente ni inducir a que los demás lo hagan, sino que deben garantizar que se mantengan los órdenes militares, fiscales, religiosos, etc, y por otro lado el "uso público de la razón". Este corresponde a esas mismas personas, en la medida en que son doctos en sus materias. Pero quizá debemos estimar que Kant no está efectuando una defensa de una libertad de opinión para todos los ciudadanos, sino que solamente pueden exponer sus criticas y opiniones aquellos que tienen criterio y conocimientos.

Para la quinta:

Aunque se le puede agradecer al gran Federico el camino andado en el paso de las sombras y los prejuicios hacia la luz y la instrucción, aún queda mucho por recorrer. El reinado de Federico ha servido para que se haya pasado de la mera tolerancia pasiva de las opiniones, como un laissez faire en el campo del pensamiento, a una difusión activa del espíritu de libertad y del anhelo por instruirse y progresar.
Como se está en proceso de cambio y todavía falta mucho por conseguir, se puede decir que es una época de ilustración, de ilustracion en marcha, en proceso, pero sin que haya llegada a la meta. A esa meta ideal Kant la denomina época ilustrada. Corresponde a un estado de los asuntos de la humanidad en que esta al fin ha conseguido llegar a estimarse racionalmente a si misma, siendo consciente del respeto que se merece, de su libertad y su valor.
Generalizando estos logros, la comunidad humana habria llegado a ser una sociedad cosmopolita y en paz, una república mundial, y un reino de los fines en la tierra. Se habria dado respuesta a la tercera cuestión que se plantea la filosofía kantiana, la que pregunta qué le cabe esperar al hombre en este mundo y en el otro.

Y la sexta cuestión:

La religión representa un conjunto de creencias de todo tipo, así como de conductas rituales, en donde es muy fácil que se deslicen prejuicios y supersticiones. Por ello, ahí el examen racional es tanto más necesario, con el fin de facilitar el paso a la ilustración, la llegada a la mayoría de edad moral e histórica.
En la religión y en la historia es donde, según Kant, el hombre obtiene respuesta a sus esperanzas. Kant es personalmente un sincero creyente pietista que le deja a la religión el lugar que le corresponde, sin invadir el terreno de las ciencias, pero aportando las suposiciones fundamentales (que él denomina postulados) para la conducta moral. Esos postulados de la "razón práctica" (moral) son la existencia de Dios y la creencia en la moralidad del alma. Pero aunque deja su lugar a la religión, pretende que esta sea una religión conciliable con la razón, alejada de oscurantismos y sombras.
Por eso mismo, porque la religión afecta a la conciencia más íntima del ser humano, conviene que la tolerancia y la libertad se den en el campo de la predicación religiosa, y conviene que el sacerdote, una vez que sale del estricto ámbito de sus ritos, pueda exponer (uso público de su razón) lo que piensa al respecto de sus creencias con entera libertad. Porque ¿cómo iba a luchar contra los prejuicios quién personalmente no los desterrara de su propia conciencia? (A nosotros nos puede parecer algo lejano este insistir de Kant en la religión. Pero pensemos dos cosas: primero, que en el siglo XVIII, los Estados europeos seguían siendo, hasta las revoluciones, monarquías absolutas de derecho divino; en segundo lugar, que en la actualidad hay países, tanto cristianos como islámicos, en los que la religión tiene un importante o fundamental papel en la vida política.)
Kant considera que la libertad espiritual es fundamental para que luego se puedan desplegar las libertades en otros terrenos, como en la política por ejemplo. Y que así los súbditos de una monarquía absoluta puedan convertirse en los ciudadanos de una república de seres libres. Por prudencia o por convencimiento personal, señala sin embargo que un grado mayor de libertad iría junto con unos límites más marcados. Paradójicamente: que a mayor libertad, menos libertad.
De cualquier modo, la libertad en el grado que Kant recomienda al monarca es suficiente en sí misma para ir abriendo un campo cada vez mayor. Como una semilla o germen que puede ir desarrollándose en una humanidad.que es capaz de progresar a pesar de o gracias a que se mueve entre la sociabilidad y la insociabilidad, que son las dos tendencias antagónicas de la libertad.

17 febrero 2014

HISTORIA DE LA FILOSOFIA 2º BACHILLERATO, PARA EL VOCABULARIO DE KANT, QUÉ ES LA ILUSTRACIÓN?

Conciencia moral = Razón práctica. Kant especifica dos funciones de la razón, esto es, dos usos principales de la inteligencia humana. La razón teórica atañe al conocimiento científico de la realidad, a lo que es, a la causalidad. La razón práctica, por su parte, incumbe al deber ser, a la capacidad que poseen los seres humanos de establecer leyes conforme a su libertad.

Deber= Por medio de su libertad los seres humanos, dotados de razón como están, pueden establecer leyes morales y políticas. El valor de sus acciones no depende, por lo tanto, del beneficio que puedan obtener de lo que hacen, ni de sus intereses o gustos. Ni tan siquiera de las consecuencias de su conducta. El valor depende únicamente del respeto escrupuloso a la ley, de que lo que hagan los seres humanos lo hagan únicamente "por deber". Dicho de otro de modo, a la dignidad y valor absoluto de un ser racional (esto es, los seres humanos) que debe considerarse siempre como un fin y nunca solo como un medio.

Libertad= Es la condición de la vida moral y política, a la misma vez que el resultado del proceso de ilustración general. Kant no se refiere únicamente a la libertad de tipo político, que es la libertad civil que corresponde a los ciudadanos, esto es, a las personas que no son solamente súbditos (sometidos a los dictados de un gobierno absoluto). La libertad es lo que Kant denomina un "postulado de la razón práctica". O sea, una condición esencial de la conciencia y la vida moral. Si somos capaces de cumplir con nuestro deber, y si eso es valioso y califica como buena a una persona, es únicamente porque somos seres libres (a nadie se le aprobaría si actuara según su instinto; se le aprueba porque teniendo opciones de conducta diferentes ha elegido libremente la correcta).

Revolución= Kant fue capaz de contemplar con entusiasmo los avatares revolucionarios de finales del siglo XVIII. Parecía, por vez primera en la historia, que los seres humanos eran capàces de organizarse politicamente atendiendo únicamente a las reglas que escribía su libertad en constituciones y declaraciones de derechos. Sin embargo, Kant, por prudencia o por convicción propia, señala que ante todo es precisa una reforma del modo de pensar. Es decir, el convencimiento personal que deben tener los seres humanos acerca de su propia valía como seres dotados de razón. A consagrar esta situación se dirige el llamado que Kant hace a los tutores, esto es, los expertos y sabios que deben cultivar la libertad de expresión, practicando el "uso público de la razón". Al final del texto se ve como Kant considera más fructífera, a la larga, la libertad espiritual que una libertad política excesiva. Lo dicho: por prudencia ante la censura o por convicción suya.

Naturaleza= Conjunto de las cosas existentes, de los fenómenos sometidos a leyes. El ser humano forma parte de ese mundo. Sin embargo, la naturaleza presenta también un aspecto dinámico, casi evolutivo. En el caso del ser humano eso significa que su naturaleza, su condición, debe desarrollarse como individuo y como especie hasta lograr la perfección de su libertad y su razón.

Tutores= Guías de la humanidad, expertos en un campo determinado del saber o de las prácticas y las técnicas. Para Kant son ambivalentes, cuando menos. Pueden mantener a la mayoría de las personas en una situación de minoría de edad mental/moral. Pero por otro lado, si se expresan libremente, pueden servir de ejemplo y fomentar la ilustración y un espíritu de autonomía racional entre los ciudadanos. Son el equivalente, en ese sentido, pero con menos ambición, del papel del filósofo platónico (es decir, del prisionero que ha salido de la caverna y ha contemplado el mundo de las Ideas). Del mismo modo que la filosofía en Kant no gobierna directamente, sino que asesora y ayuda al gobierno. Por medio del fomento de la libertad y la discusión crítica.

Público= También denominado en el texto de Kant "universo de los lectores. Se trata de la comunidad de los ciudadanos, lo suficientemente instruidos, y por ello susceptibles de que la Ilustración les permita adquirir un grado aún mayor de libertad, dignidad racional, autonomía en la dirección de sus vidas.

Valor= Los seres humanos, en tanto seres racionales, no tienen un precio tasado, sino que poseen dignidad por sí mismos. A causa de su libertad y su naturaleza racional, deben ser considerados siempre como un fin y nunca solamente como un medio (segunda fórmula del imperativo moral categórico). Un reino de los fines, una sociedad cosmpolita, en paz, representan para Kant el escenario social en el que todos los ciudadanos llegan a ser considerados seres dignos y valiosos al fin.

Prejuicios= Aquel conjunto de creencias y opiniones que son impropios de la autonomía e inteligencia del ser humano. Funcionan como grilletes o ataduras de su mente, le mantienen en minoría de edad. El proceso de Ilustración alberga la pretensión de erradicar estos inconvenientes prejuicios, y que las persones se guíen al cabo por su propio entendimiento, sean sus propios tutores.

Comunidad= Sociedad civil. (Añadir la explicación del término valor")

12 febrero 2014

HISTORIA DE LA FILOSOFIA 2º BACH, EXAMEN DE KANT, QUÉ ES LA ILUSTRACIÓN?

Preguntas de examen:

-Vocabulario, dos expresiones de la lista dada: se sacan de las fotocopias más las que daré yo.

-Síntesis de la filosofia de Kant según el texto y las cuestiones que se tienen que elaborar en clase. Deben utilizarse las fotocopias, y seguir el orden de páginas del texto de Kant.  Estas cuestiones se elaboran en clase, durante tres sesiones.

-Relación con otro autor. Lo más sencillo es con Platón, elaborando los siguientes puntos: mito de la caverna resumido con sus interpretaciones; la teoría de las ideas muy breve, en no más de diez líneas; las partes del estado platónico; los regímenes políticos según Platón. Un folio estaría bien. Mínimo un folio.  También se puede hacer la relación con John Locke, o con quien se considere oportuno, siempre que exista justificación.

Nota: si se efectúa la relación con Platón se puede empezar con un párrafo tan brillante como el siguiente, que yo de todas maneras pondré en el modelo de examen, para tranquilidad:
 Es posible establecer una relación de semejanza entre el planteamiento moderno de Kant acerca de la ilustración y la minoría de edad, y el planteamiento político de Platón, en la Antigüedad, tomando como imagen señalada lo que escribe el filósofo griego acerca de los prisioneros de la caverna.

EXAMEN DE FILOSOFIA 1º BACH.

IES JUAN RUBIO ORTIZ
FILOSOFIA 1º BACHILLERATO 2ª EVALUACIÓN TEMA 12

NOMBRE y FECHA:
  • Inicios del estado moderno
  • El imperio de la ley y la evolución del estado
  • Autor elegido 1
  • Autor elegido 2
Cada pregunta, sobre un máximo de 2, 5 pts. Mínimo una cara por pregunta. Por faltas -0,2, hasta un máximo de -1 en el examen.

04 febrero 2014

24 enero 2014

HISTORIA DE LA FILOSOFIA 2º BACH, CUESTIONES DEL TEXTO DE KANT qUÉ ES ILUSTRACIÓN?

  • Definición de Ilustración y causas de la minoría de edad (p. 19)
  • Salida de la minoría de edad: libertad y razón (pp. 19-20)
  • Uso público y uso privado de la razón (p. 20)
  • Ejemplos (pp. 20-21)
  • Época ilustrada, época de ilustración y siglo de Federico (p. 21)
  • Conclusión: la religión y el sentido de la libertad en Kant (p. 22)