28 febrero 2021

FILOSOFÍA 1º BACHILLERATO

UNIDAD 6 LA RAZÓN PRÁCTICA (LA POLÍTICA)
6.1 El origen de la sociedad y el Estado.


Los seres humanos no vivimos individualmente como islas, sino dentro de grupos: la familia, el pueblo o la ciudad, en un país, etc. Todos estos grupos, así como las relaciones que se dan dentro de ellos, dan lugar a lo que conocemos como sociedad. El Estado es una forma de organizar la convivencia social de los individuos, estableciendo un poder político que establece normas y leyes para regular esa convivencia. Soberano es quien tiene ese poder, que puede venir de la voluntad de un monarca, de la decisión popular o de la divinidad.

En cuanto al origen de la sociedad, hay varias ideas o hipótesis: 

-la sociedad forma parte de la naturaleza propia de los seres humanos, porque tenemos esa inclinación natural o instinto para agruparnos con otros seres humanos. Esta idea la sostuvo Aristóteles, para quien el ser humano se puede definir como un animal político, además de como un animal racional. 

-la sociedad posee un origen divino, como toda la Creación. Esta idea es la que se mantuvo durante el período de la edad media en Europa. Dentro de la sociedad hay que distinguir entre el poder de la autoridad religiosa (que deriva del Papa) y el poder político civil, siendo el primero el dominante y decisivo.
 

-la sociedad se origina en un contrato o pacto entre los individuos. Los sofistas sostuvieron esto en la antigüedad, pero esta idea se desarrolla en la época moderna con tres autores: Hobbes, Locke y Rousseau. El origen del Estado es el contrato social que los seres humanos establecen para garantizar su seguridad y libertad en la convivencia.

6.2 Formas de organización política y Estado.


Aristóteles (siglo IV aC) sostiene que hay que diferenciar entre los gobiernos que quieren el bien de todos, el bien común, y los que son injustos y buscan el beneficio propio y egoísta de los gobernantes.

Entre los primeros están la monarquía, la aristocracia y la democracia o república (según el número de personas que ostenten el gobierno). Entre los segundos, o sea los gobiernos injustos, están la tiranía, la oligarquía y la demagogia, una forma corrupta de democracia. Esta clasificación es similar a la que había hecho Platón, maestro de Aristóteles.

Otra clasificación de los regímenes sociales y políticos  es la que hace Karl Marx en el siglo XIX.
Marx nombraba las distintas formas o regímenes de gobierno a lo largo de la historia, otorgando un papel básico al modo de economía que dominaba.

Así, Marx distingue:
-modelos asiático (Egipto, Babilonia…) en que el monarca es dueño de los bienes y quien los administra y permite el acceso a los demás,
-modelo esclavista, el de Grecia y Roma, donde había amos propietarios que gozaban de la condición de ciudadano con derechos políticos, y esclavos que eran el soporte de la economía,
-modelo feudal, el de la servidumbre o vasallaje de la edad media, en que los propietarios nobles ceden la tierra a los súbditos, a cambio de impuestos y parte de su producción, aparte de someterse a su poder a cambio de protección,
-modelo capitalista de la edad moderna, que se origina a partir del surgimiento de la burguesía hacia el final de la edad media. La sociedad se establece con una división y lucha de clases entre los capitalistas propietarios de los medios de producción y el proletariado (los trabajadores asalariados) que solamente tiene su fuerza de trabajo.
-Marx consideraba que, con los conflictos y contradicciones que había en la sociedad capitalista, en particular la miseria y explotación de los trabajadores industriales, esta forma de sociedad se derrumbaría revolucionariamente y daría lugar a otra forma de sociedad, el modelo socialista.

En el siglo XX destaca la figura del sociólogo Max Weber, que sostuvo que la autoridad política se puede basar o clasificar en tres tipos, para que se pueda considerar que es justa y legítima:
-autoridad carismática: consideramos que el poder político es legítimo (lícito, justo) por las cualidades personales (el carisma) que poseen los líderes o gobernantes,
-autoridad tradicional: se acepta el poder o gobierno que hay, porque “siempre ha sido así”, por lo que ha sido la costumbre a lo largo del tiempo,
-autoridad legal-racional: los gobiernos tienen el poder y la autoridad que les permiten las leyes, que surgen de la soberanía popular, de los parlamentos, etc. Este es el caso de las democracias que conocemos actualmente.

6.3 Ideas políticas modernas: Maquiavelo y la teoría del contrato social.

Nicolás Maquiavelo, florentino del Renacimiento, a caballo entre los siglos XV y XVI, se estima que es el creador de la ciencia política, porque la separa de la moral y de la religión, con las que la política había estado vinculada en la antigüedad y la edad media.
Su obra principal es El príncipe. Maquiavelo pretende decir cómo son las cosas en política, no cómo deben ser. No se basa en un ideal de justicia como el de la ciudad utópica de Platón, sino en el realismo, en la observación de los hechos conocidos de la historia.

Algunas enseñanzas de Maquiavelo:
-Si hay un equilibrio de poderes, el abuso del poder es más complicado y la libertad se protege mejor. (Montesquieu, y Locke, hablarán mas tarde de la división de poderes: ejecutivo, legislativo y judicial.)
-Es una verdad histórica que los estados decaen, se corrompen y degeneran, y la forma de intentar evitarlo es la concentración de poder en un príncipe.
-El príncipe o gobernante debe ser un zorro y un león, es decir debe ser sagaz y determinado a fin de conservar el poder político y garantizar la paz social. “El fin justifica los medios.”

Thomas Hobbes, filósofo inglés, es el primer gran teórico del contrato social en la edad moderna. Piensa que si los hombres viven en un estado de naturaleza, es decir como los otros animales, su existencia tiene que ser miserable y feroz, en una guerra de todos contra todos. “Homo homini lupus”= El hombre es un lobo para el hombre. Para salir de esa situación es necesario que los individuos renuncien a su libertad, esa que tienen de manera natural, y la cedan al soberano, con el fin de garantizarse la seguridad y la protección de sus vidas. Esta es una manera de justificar el régimen absolutista, donde no se dividen los poderes.

Por su parte, John Locke, inglés también, mantiene una idea más matizada: no se trata de renunciar a la libertad, sino de que el poder político del Estado sirve para proteger y conservar los derechos básicos: a la vida, la propiedad… Locke es un defensor del parlamentarismo liberal.

Jean Jacques Rousseau, ginebrino, francófono, de la Ilustración, mantuvo en su idea del contrato social que el ser humano es bueno por naturaleza, y que era la sociedad, basada en la propiedad, la que lo había corrompido. El contrato social que propone Rousseau sirve para poner en funcionamiento de nuevo la sociedad, de una manera no corrupta, y fundiendo la libertad de todos y cada uno en la voluntad general. Las ideas de Rousseau se piensa que están en la base de los movimientos democratizadores y revolucionarios a partir de la revolución francesa de 1789.

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ACTIVIDADES SOBRE EL TEMA 6 (Se enviarán a classroom en la fecha que se indique y se podrán leer en clase) (En torno a diez líneas por actividad) Fuentes de información que debes utilizar: libros, internet… 1. ¿En qué consiste la utopía de Platón y cuáles son las partes del Estado? 2. ¿En qué consiste la justicia para Platón? 3. ¿Cuál es la forma política más adecuada para Tomás de Aquino? 4. ¿En qué consiste la utopía de Tomás Moro? 5. Define los siguientes términos: democracia, monarquía, república, tiranía, Estado, dictadura, oligarquía, totalitarismo, autoritarismo. 6. ¿Por qué puede pensar Rousseau que el ser humano es bondadoso por naturaleza? 7. ¿Qué es la división de poderes en Montesquieu? 8. Investiga lo que sostiene Rawls sobre la justicia y el “velo de la ignorancia”. ¿Estás de acuerdo?

02 febrero 2021

FILOSOFÍA 1º BACHILLERATO

 Unidad 5.

La razón práctica (la Ética)

1. Que es la ética: el origen del término; la ética como reflexión sobre la moral.

2. Ideas antiguas sobre la felicidad: Sócrates, Platón, Aristóteles.

3. La ética moderna: Hume, Kant.

4. Conceptos contemporáneos sobre felicidad y justicia: el utilitarismo; las éticas del diálogo y los derechos humanos.

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4. Conceptos contemporáneos sobre felicidad y justicia: el utilitarismo; las éticas del diálogo y los derechos humanos.

En la época contemporánea, desde el siglo XX en adelante, han surgido multitud de planteamientos para intentar explicar el significado de nuestras creencias y sistemas morales.

Hay que tener en cuenta que las cuestiones morales se plantean en relación diversos temas políticos y sociales: movimientos contra la esclavitud, en favor de los derechos de las mujeres y los niños, movimientos y luchas a favor de la clase obrera por su situación después de la revolución industrial sufragio universal y participación de todos en la política de la democracia, etc.

El panorama es muy completo y diverso. En la actualidad tenemos los desarrollos de filosofías en relación con las cosas que se pueden hacer en biología y medicina (bioética), en relación con la inteligencia artificial y cómo ha de relacionarse el hombre con las TIC (el problema del transhumanismo), cuestiones relativas al medio ambiente, etc. Un ámbito apasionante que nos dice que la filosofía lejos de estar sin objetivos tiene ahí un campo abonado para la reflexión y la investigación…

Aquí únicamente vamos a mencionar dos corrientes , una del siglo XIX y la otra del siglo XX, en relación la ética: el utilitarismo y la ética dialógica. El utilitarismo está en desacuerdo con la ética de Kant; la ética dialógica, a favor.  Dicho a grandes rasgos.

4.1. En cuanto al utilitarismo, se puede considera que es una ética del placer o del bienestar, una corriente filosófica denominada hedonismo. La primera filosofía hedonista que conocemos en la Antigüedad y que ha tenido gran influencia a lo largo de la historia es el hedonismo de Epicuro, un filósofo del período helenístico, cuya filosofía es opuesta al estoicismo.

El utilitarismo de autores ingleses del siglo XIX como Jeremy Bentham y John Stuart Mill se diferencia del hedonismo antiguo en que no es individualista. Bentham y Stuart Mill no centran su ética en la importancia de conseguir el bienestar individual sino en el colectivo.

O sea, a la hora de valorar la moralidad de una acción, de decidir si una conducta es buena o mala, lo que debemos tener en cuenta es el cálculo de si esa acción es beneficiosa para el mayor número posible de personas. En ese caso estará justificada, será moralmente correcta, y la persona que ha actuado así podrá ser valorada positivamente.

(Esta forma de pensar del utilitarismo es diferente a la ética de Kant, en primer lugar porque señala una finalidad de nuestras acciones: optimizar el bienestar, mientras que Kant no señalaba ninguna finalidad de los seres humanos en concreto, sino que se basaba en la forma que debían tener nuestros razonamientos morales y nuestra conciencia. Ver pregunta anterior.)

4.2. En el siglo XX hay una ética algo semejante a la de Kant, por la manera de plantear el problema de la libertad. Es la ética del existencialismo, a partir de pensadores como Jean Paul, Sartre, Albert Camus y Martin Heidegger. Así, por ejemplo, Sartre estima que el hombre está condenado a ser libre, lo que parece una paradoja y una contradicción. Querer actuar abdicando de esa responsabilidad individual e intransferible es síntoma de lo que se denomina “mala fe”.

Pero la ética que realmente continúa en la línea de la Ilustración de Kant es la propuesta en la segunda mitad del siglo XX por dos pensadores alemanes: Karl Otto Apel y Jürgen Habermas (n. 1929).

Estos dos autores parten de una realidad común entre los seres humanos que es la existencia del lenguaje. La filosofía del siglo XX es la que realmente ha subrayado la importancia fundamental del lenguaje como característica básica de los seres humanos, y su importancia en todos los aspectos de la vida humana.

 

En consecuencia, los razonamientos sobre lo que es justo y bueno deberán hacerse de manera dialógica (a través del diálogo) señalando las condiciones ideales para que todos los implicados puedan participar y decidir sobre las normas que rigen en la sociedad.

O sea, que lo bueno y lo malo ya no se basa en lo que piensa la inteligencia solitaria de un pensador sino en lo que ocurre a partir del discurso común.

Es evidente que lo que sostienen Apel y Habermas está en la base del funcionamiento de los sistemas políticos democráticos, aunque se puede considerar que es un ideal utópico, hacia el que los sistemas políticos reales existentes deben orientarse. Es un ideal regulativo.

Apel y Habermas han propuesto su filosofía en la segunda mitad del siglo XX, después de acontecimientos históricos traumáticos como la II Guerra Mundial, el genocidio hitleriano, las dictaduras autoritarias o fascistas y los totalitarismos como el soviético entre otros, el temor por las consecuencias de la era nuclear (Guerra nuclear), los procesos de descolonización, etc.

La Declaración universal de los Derechos Humanos de la ONU (1948) estableció las bases de unas normas de convivencia para todos los seres humanos, considerando la dignidad de la condición humana: libertad, igualdad, respeto a las minorías, derecho a la educación, protección de la infancia, la convivencia en paz, etc.

Se trata de una serie de valores éticos más urgentes que nunca en la era de la información y de las tecnologías digitales en la que estamos inmersos, marcada por una globalización en que los problemas importantes: conflictos bélicos, desigualdades, inmigración, etc. Son un reto universal que traspasa fronteras y nacionalidades.

ACTIVIDADES (En torno a diez líneas por actividad)

1.      Investiga sobre la ética de Epicuro y resume sus ideas fundamentales.

2.      Propón un caso en que consideres que es injusto lo que dice el utilitarismo: que lo correcto es lo que beneficia al mayor número. Razona por qué.

3.      Reflexiona sobre por qué podía escribir Dostoievski: “Si Dios no existe, todo está permitido”.

 

FILOSOFÍA 1º BACHILLERATO

 Unidad 5.

La razón práctica (la Ética)

1. Que es la ética: el origen del término; la ética como reflexión sobre la moral.

2. Ideas antiguas sobre la felicidad: Sócrates, Platón, Aristóteles.

3. La ética moderna: Hume, Kant.

4. Conceptos contemporáneos sobre felicidad y justicia: el utilitarismo; las éticas del diálogo y los derechos humanos.

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3. La ética moderna: Hume, Kant.

 3.1. Durante la Edad Media, en Europa se mantiene la idea de que la felicidad es aquello que mueve la conducta de los seres humanos. Estos actúan en función de un fin, en función de un bien.

La diferencia es que en la Edad Media, aparte de pensar que es bueno aquello que desarrolla la naturaleza humana, o sea las virtudes que desarrollan la inteligencia y la participación de los seres humanos en la sociedad, también se piensa que las personas deben perseguir un bien sobrenatural, la visión y unión con Dios.

A la lista de virtudes (cualidades positivas) de la filosofía antigua (justicia, prudencia, valor y moderación) se unen ahora las virtudes teológicas (fe, esperanza, caridad).

Esta forma de moral medieval que se centra en la religión se corresponde con la organización de la sociedad en estamentos: nobleza, clero, campesinado, cada uno de los cuales tiene clara su función: guerrear, rezar y trabajar, respectivamente.

Filósofos y teólogos fundamentales para saber cómo se entendía la moralidad en la Edad media son, entre otros: San Agustín, Pedro Abelardo y Santo Tomás de Aquino.

A partir del Renacimiento, es decir cuando se da por terminada la Edad Media, se producen grandes acontecimientos históricos como los descubrimientos geográficos, al invención de la imprenta, el surgimiento de los Estados modernos y la revolución científica de Copérnico, Galileo, Newton, etc.

También en la Ética vamos a encontrar novedades en la forma que los pensadores tienen de reflexionar sobre la moral.

Destacan en la época moderna pensadores como:

i.                                   i.  Descartes, con sus reglas de la moral provisional:

a)      Seguir las costumbres, la religión y las opiniones del país,

b)      Ser firme y constante una vez que se ha tomado una decisión sobre algo,

c)      Dominarse a sí mismo en vez de intentar controlar el mundo.

 ii.      Spinoza, que intenta basar la moral matemáticamente (En su obra Ética demostrada según el orden geométrico), a partir de axiomas, definiciones y deducciones. Aplicando en la conducta humana lo que Newton aplicará en el estudio del universo.

iii.  David Hume, un filósofo escocés de la Ilustración (siglo XVIII) que intenta extender a las ciencias morales, o sea las ciencias que se ocupan del ser humano, los métodos de investigación experimental que había difundido Isaac Newton en sus grandes obras sobre física.

Hume considera que la utilidad y la simpatía son los principios en los que se basan nuestros razonamientos morales y nuestros juicios acerca de lo que está bien o mal. Si somos, justos, fieles, honrados, humanitarios, etc. Es porque consideramos que esas acciones son útiles.

Hume piensa que ni la razón ni la experiencia pueden ser la base de la moral, sin los sentimientos, las emociones. La razón se limita a fijar los medios adecuados para el cumplimiento de nuestros deseos.

 

3.2.  I. Kant (1724-1804), filósofo alemán de la Ilustración, es la figura fundamental de la ética moderna. Cambia el punto de vista de la reflexión acerca de la moral. Se separa de lo que habían establecido los filósofos anteriores en este punto.

Él no propone un sistema moral señalando los fines a los que deben someterse los seres humanos, como por ejemplo la felicidad o la vida religiosa.

Es decir, la de Kant no es una filosofía moral que se basa en el contenido al que se debe ajustar la conducta humana (buscar la felicidad o la autorrealización, por ejemplo), sino que examina la forma que debe tener nuestra conducta para ser considerada buena, de tal manera que nos hagamos dignos de ser felices.

Kant piensa que las reglas de nuestra conducta deben ser universales (“actúa de tal manera que la regla de tu acción pueda ser una ley universal”, eso es lo que él llama un imperativo categórico), respetuosas con la dignidad de los seres humanos (tener a los seres humanos como fines y nunca considerarlo solo como medios), y también deben estar basadas en la libertad o autonomía de los seres humanos puesto que son racionales y están capacitados para obedecer a las leyes que ellos mismos se dan.

En definitiva, el valor moral de las personas consiste en que sean capaces de actuar por el deber, por el respeto a la ley que ellas se dan libremente, de forma autónoma ( heterónoma).

 

ACTIVIDADES (Entre cinco y diez líneas, se trata de actividades de reflexión y opinión personal, básicamente. Se deben justificar y/o poner ejemplos sencillos.):

  1.       ¿Por qué piensas que Descartes propone en una de sus reglas dominarse a sí mismo en lugar de pretender controlar el resto del mundo? ¿Te parece una manera realista de pensar?
  2.      . Hume dice que de lo que es (los hechos) no se puede deducir lo que debe ser (la moral, nuestra conciencia de lo que está bien o mal. ¿Crees que la naturaleza nos señala lo que está bien o mal? Justifícalo y por algún ejemplo.
  3.       ¿Crees que con la ética de Kant se puede condenar la esclavitud? Justifícalo.

 

30 enero 2021

FILOSOFÍA 1º BACHILLERATO

 Unidad 5.

La razón práctica (la Ética)

1. Que es la ética: el origen del término; la ética como reflexión sobre la moral.

2. Ideas antiguas sobre la felicidad: Sócrates, Platón, Aristóteles.

3. La ética moderna: Hume, Kant.

4. Conceptos contemporáneos sobre felicidad y justicia: el utilitarismo; las éticas del diálogo y los derechos humanos.

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2. Ideas antiguas sobre la felicidad: Sócrates, Platón, Aristóteles.

Desde el inicio de la filosofía en Grecia, los pensadores se van a ocupar de reflexionar sobre la moral. Pero también en la literatura, por ejemplo en el teatro, aparecen cuestiones morales. Por ejemplo en Antígona de Sófocles.

Destacamos en primer lugar a los sofistas, aunque haya quien no los considera estrictamente filósofos.

2.1. Los sofistas (así denominados porque se presentan como sabios; “sofós”=sabio) son unos personajes vinculados a la educación de los jóvenes atenienses, con un sentido pragmático, orientada al éxito.

Uno de los temas principales que son tratados por los sofistas es precisamente el de la diferencia entre lo que manda la naturaleza (la physis) y lo que manda la ley (el nomos).

Pues bien, se considera que las leyes y las normas morales no son algo que la naturaleza establece por sí misma, sino que son acordadas o pactadas por los seres humanos según su conveniencia e interés. Las leyes y normas son convencionales, referidas a cada grupo o sociedad que las establece y decide seguirlas.

Es decir, no hay una justicia o ley natural que sirva para basar las leyes y la moral de los seres humanos. Cada pueblo tendrá las suyas, sus leyes, como cada pueblo tiene sus propios dioses. Además, la naturaleza puede indicar lo contrario de lo que dice la moral, porque nuestra naturaleza puede llevarnos a buscar solamente el placer y el poder, sin importarnos los demás, ni incluso nosotros mismos.

Si aceptamos este punto de vista de los sofistas, llegamos a lo que se denomina relativismo moral. No hay normas morales universales que sirvan para todos los seres humanos y que permitan resolver las discusiones sobre lo que está bien o mal.

Uno de los personajes fundamentales entre los pensadores sofistas, y de los más respetados, es Protágoras, que sostiene que el hombre, no los dioses ni las leyes, es la medida de todas las cosas.

El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, de las que no son en cuanto que no son.

2.2. Sócrates va a criticar de una manera radical las respuestas de los sofistas.

En primer lugar Sócrates no pretende ser sabio, él no pretende enseñar al modo de los sofistas, que cobraban por ello. "Solo sé que no sé nada" es la frase que resume el punto de vista socrático en relación con la sabiduría, de una manera irónica. 

Es decir, la filosofía debe comenzar con el reconocimiento de la ignorancia, y para que surja el conocimiento es preciso que ocurra a través del diálogo.

A través de este, Sócrates empieza mostrando, al que dice que sabe algo, que en realidad está equivocado. Que no ha definido bien los conceptos, que en el caso de Sócrates se trata fundamentalmente de la definición de las virtudes o cualidades éticas: p. ej., el valor, la piedad...

La filosofía tiene por finalidad el conocimiento de uno mismo, con el fin de llegar al conocimiento de la virtud, de lo que está bien y es correcto. No hay vida que merezca la pena si no se investiga a sí misma: "Conócete a ti mismo", eso es lo fundamental.

En conclusión, Sócrates es contrario al relativismo de los sofistas, que se limitaban a sostener que lo que es justo y bueno es lo que se ha acordado por convención, pero que podría ser de otra manera.

La postura de Sócrates se basa en que quien conoce lo que está bien, ese mismo hará lo correcto cuando le corresponda. En esto precisamente se basará la felicidad de la persona, en la unión de inteligencia y bondad. Esta posición se denomina “intelectualismo moral”.

El intelectualismo moral implica una paradoja: si quien sabe lo que está bien, actúa bien, entonces el que actúa mal es que lo hace por ignorancia. Es decir, nadie actúa mal a sabiendas.

2.3. Platón y Aristóteles continúan con las reflexiones filosóficas de Sócrates acerca de la moral, buscando principios universales (bases) en los que fundamentar nuestras normas y leyes. Esta sería la postura que se conoce como universalismo moral.

Platón habla de unas Ideas o Formas que son absolutas y que deben guiar nuestra conducta. Una de ellas es la Idea del Bien, que debe ser tenida en cuenta por los individuos y los gobernantes para actuar justamente. La justicia es una virtud (es decir, una cualidad positiva que nos perfecciona), como también lo son la prudencia o sabiduría práctica, el valor y la moderación de nuestros deseos. En otros momentos Platón no es tan radical, no se basa tanto en la inteligencia que nos pone en contacto con el Mundo de las Ideas, y sostiene de manera más realista que la felicidad de las personas debe contener una mezcla bien ordenada de inteligencia y placer.

Aristóteles sitúa la felicidad como el fin que guía las acciones de los seres humanos (eudemonismo; de eudaimonía=palabra griega que traducimos como felicidad). Esta felicidad consiste en la realización de la esencia humana, de sus capacidades potenciales. Ello implica cultivar la inteligencia racional en las ciencias y en nuestra relación con los demás, porque esa inteligencia nos distingue del resto de los seres naturales. Pero también debemos satisfacer nuestras necesidades básicas, buscando un término medio, sin quedarse cortos (defecto) ni pasarse (exceso). Es decir, que la virtud estaría en ese término medio. Por ejemplo, en relación con el dinero, no se debe ser ni avaricioso ni derrochador.

ACTIVIDADES. (Respuestas sintéticas, no más de diez líneas)

1. ¿Cuál es el conflicto que se plantea en Antígona de Sófocles?

2. Busca información sobre el personaje de Calicles y la relación con Nietzsche.

3. Busca información y resume la postura estoica sobre la moral.




FILOSOFÍA 1º BACHILLERATO

Unidad 5.

La razón práctica (la Ética)

1. Que es la ética: el origen del término; la ética como reflexión sobre la moral.

2. Ideas antiguas sobre la felicidad: Sócrates, Platón, Aristóteles.

3. La ética moderna: Hume, Kant.

4. Conceptos contemporáneos sobre felicidad y justicia: el utilitarismo; las éticas del diálogo y los derechos humanos.

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1. Que es la ética: el origen del término; la ética como reflexión sobre la moral.

1.1. Se considera que las personas, dotadas como están de razón o inteligencia, pueden aplicar esta de manera teórica, para conocer la realidad. La forma más elaborada y útil de esta aplicación es el conocimiento científico, el cual a su vez está en el origen de las tecnologías que usamos (razón técnica).

Pero además podemos emplear nuestra inteligencia de manera práctica, en nuestras acciones como individuos y cuando nos relacionamos con los demás, de manera colectiva. Esta es, evidentemente, la razón práctica.

En esta unidad nos centramos en la razón práctica orientada a nuestra conducta, en la medida que actuamos según lo que nuestra conciencia nos dice que está bien o mal a la hora de actuar. En otra unidad posterior, estudiaremos la política.

La Ética es la parte de la Filosofía que se ocupa del estudio y reflexión acerca de la moral y los sistemas morales. Estudia qué es un hecho moral, cómo se justifican los sistemas morales y cómo se aplica la moral en la vida personal y social. “Ética” procede del vocablo griego éthos, el cual se refiere a las costumbres, el hábito o el carácter.

Por su parte, “moral”, procede de una palabra latina que significa más o menos lo mismo: costumbres, usos que orientan la vida de las personas y de la comunidad… Entonces, la moral es el conjunto de normas que regulan las acciones de los individuos y colectividades, de manera que se puede decir si se trata de formas de actuar correctas o incorrectas, buenas o malas.

La verdad es que es difícil diferenciar de manera rotunda y definitiva ética y moral, puesto que las dos guardan estrecha relación. La moral condujo a la reflexión filosófica de la ética, pero a su vez la ética filosófica ha influido en la revisión y cambio de nuestras ideas y normas morales.

(La definición de la RAE dice que la ética es la “parte de la filosofía que trata del bien y del fundamento de sus valores”, lo que tampoco nos aclara mucho. También confunde, en otra de sus acepciones, la ética con la moral.)

1.2. La moral y la ética tienen que ver con nuestras acciones y conductas como seres humanos en primer lugar. Una acción humana es una operación que implica: a) un agente o sujeto que la realiza, b) que sea consciente de que la está efectuando, y c) que sea voluntaria, es decir, que dependa de la elección de la persona.

Cuando actuamos, nuestras acciones se guían en función de nuestros intereses, nuestros deseos y nuestras necesidades. Estos son los móviles de nuestras acciones, las razones de por qué actuamos. Las acciones, además, se efectúan con una intención determinada, son actos intencionales que se hacen con un sentido y objetivo, con alguna finalidad.

Nuestras acciones pueden ser juzgadas, por nosotros o por otras personas, como morales o inmorales. Es decir, como correctas o incorrectas, buenas o malas. Eso supone que se trata de acciones voluntarias, de actuaciones que dependen de que las personas tenemos libertad y somos responsables de nuestros actos (autonomía).

También supone que existen valores, normas o reglas de conducta (no tienen que ser leyes) que indican la forma adecuada de actuar y que deben ser tenidos en cuenta por nuestra conciencia moral. Estos valores y normas pueden variar y de hecho varían de una sociedad a otra, y también a lo largo de la historia.

ACTIVIDADES (Respuestas sintéticas, no más de diez líneas cada cuestión. Conviene buscar información, investigar...):

1. ¿Qué diferencia hay entre hecho y acción? Busca un par de ejemplos y explica sus características diferentes.

2. ¿Puedes poner un ejemplo de una acción humana que sea consciente pero que sea involuntaria?

3. ¿Puede haber personas amorales? Razona la respuesta y/o propón algún caso.

19 enero 2021

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA 2º BACH

(APUNTES PARA EXAMEN) HISTORIA DE LA FILOSOFIA, 2º BACH., TEXTO DE TOMAS DE AQUINO SOBRE  LA LEY NATURAL (SUMA TEOLÓGICA) 

1. Tomás de Aquino, o santo Tomás de Aquino (1225-1274) para el catolicismo, representa la culminación de la filosofía escolástica cristiana medieval. La filosofía escolástica une la filosofía antigua, fundamentalmente Platón y Aristóteles, con los datos de la religión cristiana.

En el caso de Tomás de Aquino es fundamental la influencia de Aristóteles, el cual se había recuperado a a través de otras tradiciones culturales y religiosas, como el musulmán y cordobés Averroes.

Básicamente la filosofía de Tomás de Aquino intenta conciliar lo que se conoce por la razón y lo que se conoce por la fe. Pero siempre debemos tener en cuenta que se trata de un teólogo cristiano en el que la revelación divina acaba siendo determinante. Es decir, no existe una doble verdad, y si lo que dice la religión y la filosofía es contradictorio, habrá que sostener que la verdad está en lo que sostiene la religión.

2. El texto que comentamos de Tomás de Aquino pertenece a su obra Suma Teológica, una obra de carácter académico, que sirve de guía o manual a los estudiantes. De ahí la forma escolar, ordenada, de exponer, señalando argumentos a favor y en contra y respondiendo finalmente a ellos.

En concreto se trata de un texto de carácter ético-político. La ética tomista parte, de forma similar a como hacían los filósofos griegos (Platón, Aristóteles), de un análisis de la naturaleza del ser humano. Los seres humanos, a diferencia de otros seres naturales, están dotados de inteligencia racional y de libertad.

Aristóteles determinaba que el objetivo de los seres humanos, aquello a lo que tienden, es la felicidad. Pero para Tomás de Aquino la felicidad no consiste solo en aquello que más perfecciona al ser humano, el desarrollo de la inteligencia. Como pensador cristiano, estima que la felicidad completa de las personas está también en la contemplación de la divinidad.

3. El tema específico de este texto es la ley natural. Puesto que los seres humanos están dotados de razón, son capaces de establecer normas de conducta que les corresponden por naturaleza (ley natural). La ley natural se fundamenta en la ley eterna con la que Dios gobierna el mundo (providencia).

La ley natural es la misma para todos los seres  humanos, con independencia de que vivan en un sitio o en otro. Esta ley natural no es la ley positiva o exterior que disponen los gobiernos, sino un  tipo de ley que se conoce con la razón de cada uno. Es decir, no solamente va incluida en la condición de cada ser humano, o sea que forma parte de la esencia de la persona, sino que es accesible a la conciencia particular de cada persona.

Tomás de Aquino afirma que tanto en el campo de las ciencias y los saberes teóricos (en la  filosofía especulativa), como también en los asuntos prácticos de la ética y de la política, es decir de la vida humana en relación, nos encontramos con que existen unos fundamentos básicos, unos “axiomas” o principios cuya verdad es evidente y no necesita de más demostración. (No son demostrables precisamente porque son las bases de toda demostración, de todo conocimiento.)

En el caso de la razón práctica, esos principios son los “preceptos” de la ley natural, y se trata de determinar si hay uno o muchos.

Un problema de esos axiomas y preceptos, que son evidentes en sí mismos, objetivamente, es que también lo sean para nosotros, subjetivamente; es  decir, que nosotros lleguemos a conocer su verdad.

Tomás de Aquino afirma que entre las cosas que todos conocemos que son verdades evidentes hay un cierto orden. Así, lo primero que alcanza nuestra inteligencia es la noción de ser, la realidad. A partir de este primer concepto reconocido se obtendrán los demás.

De igual modo, en el terreno de la razón práctica (la ética), el bien es lo  primero que se alcanza por la inteligencia aplicada a nuestras acciones, a la conducta, Cuando actuamos (cuando somos agentes), actuamos por un fin, y eso es porque lo consideramos un bien: «el bien es lo que todos apetecen».

En consecuencia, la primera obligación contenida en la  ley natural que «El bien ha de hacerse y buscarse; el mal ha de evitarse». De esta primera obligación o precepto se siguen todas las demás obligaciones, cuando la razón práctica las reconoce (“sindéresis”) como parte del bien humano.

Esas obligaciones se estructuran de una manera sistemática, siguiendo el orden de las “inclinaciones” de los seres humanos.

En primer lugar hay en los seres humanos una tendencia que le es común con todas  las otras realidades, a la conservación de su propio ser: “pertenece a la  ley natural todo aquello que ayuda a la conservación de la vida humana e impide su destrucción”.

En segundo lugar, encontramos en el hombre una tendencia que tiene en común con los demás animales: la reproducción, el cuidado de los hijos, etc. Tomás de Aquino incluye tendencias “sociales”, y que no definen la animalidad como instinto agresivo, al  contrario.  

En tercer lugar, existe la tendencia propia de una naturaleza  racional. Reiteramos que la inteligencia racional es la cualidad específica de los seres humanos, a diferencia de otros animales. Esta tendencia lleva a las personas a buscar la verdad sobre y a vivir en sociedad. Esto implica obligaciones como las de evitar la ignorancia,  respetar a los otros ciudadanos, etc.

En definitiva, la ley natural es única, en tanto se basa en la búsqueda del bien pero contiene diferentes “preceptos” (obligaciones) puesto que encontramos en el ser humano diferentes tendencias. (Recordemos la estructura tripartida del alma platónica.)

4. A modo de resumen, y para valorar el alcance de las ideas de Tomás de Aquino sobre este concepto:

La ley natural se basa en las inclinaciones o disposiciones básicas: comunes con todos los seres (la tendencia a la preservación), con los animales (tener hijos y cuidarlos), y propias de la racionalidad de los seres humanos (conocimiento de la verdad y vida en sociedad).

La ley natural es inmutable (no puede cambiar, basada en la naturaleza eterna del hombre; recordemos que creado a imagen de Dios), evidente a la razón y universal (común a todos los seres humanos).

En cuanto a las consecuencias política, el derecho positivo (las leyes) debe basarse en lo que establece la ley natural. Las leyes no son válidas si son impuestas arbitrariamente por los gobernantes, si siquiera si son fruto de un pacto. Lo principal es que deben concordar con la ley natural.